Un día decidí hacerme las pruebas de la apnea del sueño, y me salió bingo y línea, y eso que ni fumo ni bebo.
Me endiñaron una máquina que bombea aire a presión y la pusieron al máximo. La consecuencia de ésto fue que no había manera de dormir, el aire salía a tal presión que me ahogaba.
Por fin consulte en internet las instrucciones de la máquina y la puse a una presión baja y por fin pude dormir.
Pero aquello no terminó así....
A la siguiente consulta con el especialista me dijo que lo que hice no era correcto, y tras arduas negociaciones acordamos una presión ni tan alta ni tan baja.
No había manera de conciliar el sueño. Me enchufaba la máquina y a los 10 minutos me ahogaba. Pero un día vi la luz. Me comentaron que tenía que dormir de lado.
A partir de ese día, ya no puedo prescindir de la dichosa maquinita. Se ha convertido en mi mas fiel amiga por la noche. A veces es un poco molesto acostrumbrarte a la máscara que aprieta un poco y al estorbo del tubo por donde entra el aire pero he conseguido las siguientes mejoras:
- Las apneas de conciliación del sueño han desaparecido. Cuando me duermo sin la máquina y aparece la primera apnea, me recuerda que tengo que ponerme la maquinita.
- Las digestiones nocturnas se hacen muchísimo mejor. Han desaparecido los reflujos ácidos. No sé si es debido a la mayor oxigenación o al desaparecer las ondas de presión de los ronquidos, pero ahora ya no los tengo.
- No me despierto por la noche para ir a urinar.
- Menos interrupciones del sueño.
- Un sueño mas tranquilo y con muchas menos pesadillas.
En fin, espero que dure esta época de bonanza nocturna. Se que los males no se curan todos de golpe, pero pequeños alivios como éste dan mucha mejor calidad de vida.
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